Jacobus Franciscus “Jim” Thorpe o también conocido como Wha-Tho-Huk (”sendero brillante”, su nombre nativo); fue un deportista que no se verá tan seguido. Desde que iniciaron los juegos olímpicos se escuchan muchas historias sobre atletas y acontecimientos deportivos extraordinarios que solo se han visto cada cuatro años en dichas justas, como en la actual: Phelps tiene más medallas de oro actualmente que un chingo de países y busca más medallas de oro el hdp.

Los sucesos datan desde los inicios de los años 1900’s, cuando apenas se sabía de las olimpiadas de la era moderna. Participó en los de Estocolmo. Ganó la medalla de oro en pentatlón (salto de longitud, lanzamiento de jabalina, 200 metros, lanzamiento de disco y 1500 metros) y el mismo metal en decatlón. Dos medallas de oro, nada más.



En ese entonces las olimpiadas tenían reglas obsoletas; pero una muy pendeja: un atleta inscrito en los juegos olímpicos tendría que ser de naturaleza amateur, es decir, hacer deporte por amor al arte; no recibir ningún beneficio $$$$ por hacerlo. El COI (Comité Olímpico Internacional) en ese entonces descubrió que “Jim” había jugado (años antes de ganar las medallas olímpicas) béisbol semi profesional cobrando 25 dólares a la semana, así pues fue expulsado de las filas de los atletas amateur y despojado de sus medallas.

Durante años los gabachos alegaban para que le devolvieran sus medallas y récords. Hasta que en 1982 el COI, dió su brazo a torcer, accediendo a sus peticiones. Pero el atleta indio gabacho no pudo verlo: había muerto tres décadas atrás, víctima de un ataque al corazón a la edad de 65 años. Samaranch, presidente del COI en aquellos ayeres de los ochentas, rehabilitó su nombre y entregó las medallas a sus descendientes.

Una historia más de los juegos olímpicos… saludos banda.